Tu cuerpo no es una moda: es tu casa y merece cuidado

A veces una foto en redes puede hacernos pensar: “¿Y si yo fuera diferente?”... Una cintura más pequeña, una barriga más plana, una cara sin filtros, un cuerpo como el de alguien famoso.


Pero una noticia dolorosa ocurrida en Bogotá, relacionada con la muerte de Yulixa Tolosa tras un procedimiento estético realizado en un lugar no autorizado, nos recuerda algo muy serio: ningún cambio físico vale más que la vida y la salud. Nuestro cuerpo no es un juguete ni una carrera para gustarle a los demás. Es nuestra casa, y una casa se cuida con amor, información y decisiones responsables.

Esta historia no debe convertirse en miedo, sino en una conversación importante. A veces la sociedad repite que solo hay una forma de verse “bien”, como si todos los cuerpos tuvieran que parecerse. Pero eso no es verdad. Hay cuerpos altos, bajitos, delgados, fuertes, redonditos, rápidos, tranquilos, con pecas, con cicatrices, con rizos, con gafas, con pieles de muchos tonos. La belleza no está en copiar a otra persona, sino en reconocer que cada cuerpo tiene valor desde el principio.

Yulixa perdió la vida después de realizarse una lipólisis láser en un centro ilegal en Bogotá. Según la información del caso, el lugar no estaba habilitado como clínica para hacer ese tipo de procedimientos, sino que tenía permiso para funcionar como peluquería. Las autoridades sellaron el establecimiento y varias personas fueron capturadas en medio de la investigación.


Esta noticia es muy triste, pero también nos deja una enseñanza urgente: el cuerpo no debe ponerse en riesgo por presión, por moda o por querer parecerse a alguien más. Si algo de su cuerpo les preocupa, el primer paso no es buscar cambios rápidos, sino hablar con su familia, consultar profesionales de la salud y aprender hábitos seguros: buena alimentación, movimiento, descanso y amor propio. Ninguna promesa de belleza vale más que la vida.


Es cierto que cuidar el cuerpo importa. Pero cuidarlo no significa castigarlo, esconderlo o cambiarlo a la fuerza. Significa alimentarlo bien, moverlo, dormir lo suficiente, tomar agua, ir al médico cuando algo preocupa y hablar con adultos de confianza.

Mirate bonito:

Los huesos son como las columnas que nos sostienen. El corazón es como una bomba incansable que trabaja incluso cuando dormimos.  El estómago es como una cocina que transforma los alimentos en energía.  Y el cerebro es como una sala de control que nos ayuda a pensar, recordar, imaginar y decidir.  Por eso, cuidar el cuerpo no significa decorarlo para que otros lo aprueben.


Mírate ....