Reflexión: Algunos expertos, como periodistas de The New York Times, creen que en el futuro podría pasar algo inesperado: que los celulares muy simples, casi sin aplicaciones ni notificaciones, se vuelvan especiales y hasta símbolo de estatus. Mientras hoy competir significa tener el celular más rápido o más famoso, mañana podría significar algo distinto: poder desconectarse.
No todas las personas pueden apagar su celular cuando quieren, porque muchos lo necesitan para trabajar o estar disponibles todo el tiempo. Así, esta gran carrera entre iPhone, Samsung y otras marcas nos invita a pensar que la tecnología no solo muestra qué celular usamos, sino también qué tan libres somos para elegir cuándo estar conectados… y cuándo no.v
