Loncheras que saben rico y te dan superpoderes
Comer en el colegio no tiene que ser aburrido. Una buena lonchera es como un equipo secreto que te acompaña durante el día: te da energía para correr, te ayuda a concentrarte en clase y te mantiene hidratado para jugar sin parar.
Por eso, es mejor que no esté llena solo de paquetes, porque muchos vienen cargados de edulcorantes, saborizantes y cosas que no le aportan nada nutritivo a tu cuerpo.
Aquí te dejamos algunos ejemplos de loncheras saludables, fáciles y deliciosas:
Una buena lonchera siempre tiene dos cosas importantes:
algo
para masticar con gusto 😋 y algo
para beber sin tanta azúcar 💧.
¡Las gaseosas, LEJOS!
Tu cuerpo prefiere agua.
Lo que esconden los paquetes
Ahora vamos a contarte qué son esos ingredientes que suenan extraños y que a veces vienen en los alimentos de paquete.
No se trata de prohibir, sino de elegir mejor. Sabemos que a veces se comen paquetes, y está bien. Pero cuando llenas tu lonchera con alimentos reales, le das a tu cuerpo lo que necesita para pensar, correr, jugar y crecer feliz.
Conservantes
Los conservantes son sustancias que hacen que los alimentos duren mucho tiempo sin dañarse, como si estuvieran “congelados en el tiempo”. El problema es que el cuerpo de los niños no necesita comida que dure meses, sino comida fresca que le dé energía real.
Algunos conservantes pueden hacer que el estómago se sienta pesado o que el cuerpo se esfuerce más para digerirlos, sin recibir a cambio vitaminas o nutrientes importantes.
Colorantes artificiales
Los colorantes son los que hacen que los paquetes se vean muy llamativos: rojos intensos, verdes brillantes o naranjas súper fuertes. Aunque se ven divertidos, esos colores no vienen de frutas ni verduras reales.
El cuerpo no usa esos colores para crecer ni aprender, y en algunos niños pueden causar más inquietud o dificultad para concentrarse. Los colores naturales de los alimentos suelen ser más suaves… pero mucho más útiles.
Exceso de sal (sodio)
Muchos paquetes tienen mucha sal para que sepan más ricos. Pero demasiada sal puede hacer que tengas más sed, que te sientas cansado o que el cuerpo no funcione tan bien. Los alimentos naturales ya tienen el sabor justo que el cuerpo necesita.
Algunos paquetes traen grasas que ayudan a que el producto sea crujiente o dure más tiempo, pero que no ayudan al cuerpo a crecer sano. En cambio, las grasas que vienen de alimentos como el aguacate, el queso o el pescado sí ayudan al cerebro y al corazón.











