Operación militar extrae a Maduro de Venezuela…
y enciende la esperanza de muchos.
En la madrugada del 3 de enero de 2026, tras conocerse noticias sobre una operación militar en Venezuela llamada Operation Absolute Resolve, muchos venezolanos sintieron que algo podía cambiar… sin embargo, el futuro aún plantea grandes preguntas.
Muy temprano, cuando la mayoría de las personas dormían, comenzaron a circular noticias sobre una operación especial liderada por Estados Unidos en territorio de Venezuela.
Antes de esta noticia: lo que vivía Venezuela
Antes de comenzar nuestra historia, es importante saber que Nicolás Maduro gobernó Venezuela por más de una década después de asumir la presidencia en 2013, tras el fallecimiento de Hugo Chávez.
Durante ese tiempo, muchas personas y organizaciones señalaron una erosión de la democracia, con elecciones cuestionadas, represión de protestas y dificultades para la libertad de expresión.
Debido a la grave crisis económica, social y política, millones de venezolanos empezaron a salir del país en busca de seguridad, alimentos y oportunidades, dando lugar a una de las diásporas más grandes del mundo, con más de 7,7 millones de venezolanos viviendo en otros países desde mediados de la década de 2010.
¿Qué ocurrió?
Fue muy temprano en la mañana del 3 de enero de 2026 cuando el gobierno de Estados Unidos lanzó una operación llamada Operation Absolute Resolve para detener al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa en Caracas. Lo que parecía imposible se volvió realidad cuando fuerzas especiales lograron capturarlos y llevarlos a Nueva York para enfrentar cargos federales.
Las fuerzas estadounidenses utilizaron más de 150 aeronaves —incluidos cazas, bombarderos, aviones de alerta temprana, apoyo y drones— despegaron y volaron muy bajo sobre el mar Caribe para llegar a Venezuela. Su misión principal fue abrir paso a los helicópteros que después penetrarían en Caracas para llevar a cabo la parte principal de la operación.
Tras el anuncio de la operación y la captura de Maduro, miles de venezolanos en diferentes partes del mundo celebraron con alegría.
Maduro y su esposa fueron acusados de delitos muy grandes, como narcoterrorismo y tráfico de drogas, y se declararon inocentes en la corte de Nueva York. El juicio se convirtió en una parte importante de entender qué ocurrió y por qué las autoridades de Estados Unidos realizaron la operación, dejando claro que la justicia puede ser una herramienta para resolver problemas difíciles.

Luego, el gobierno de Donald Trump optó por permitir que Delcy Rodríguez continuara como presidenta encargada de Venezuela para evitar un vacío de poder y garantizar estabilidad temporal. Esta decisión estaría basada en una estrategia práctica: Trump sostuvo conversaciones con Rodríguez buscando cooperación en temas como petróleo, minerales, comercio y seguridad, y describió el diálogo como “excelente” y constructivo, lo que sugiere que desde la Casa Blanca se consideró conveniente mantener a un interlocutor con quien ya existían canales de comunicación abiertos mientras se definían los siguientes pasos de una posible transición.

Mientras algunos celebraban, otras personas se sentían confundidas o preocupadas. ¿Qué pasará ahora? ¿Quién tomará las decisiones importantes? ¿Habrá paz? Estas preguntas comenzaron a escucharse en casas, escuelas y los medios de comunicación.
Las personas entendieron que los cambios grandes no ocurren de un día para otro y que, incluso después de una noticia impactante, el camino puede ser largo.

