¿Por qué está subiendo la gasolina? La historia que empieza en una guerra…
Tal vez has escuchado a tus papás decir: “¡Otra vez subió la gasolina!”… y has visto cómo eso afecta todo: el transporte, la comida, incluso los paseos.
Pero esta vez no es un cambio cualquiera. Detrás de este aumento hay una historia que ocurre muy lejos, en otro continente, donde hay tensiones y conflictos.
Lo que pasa allá, en lugares que parecen lejanos, puede sentirse aquí, en Colombia.
Como te contamos en la edición pasada, desde finales de febrero de 2026 comenzaron fuertes tensiones en Medio Oriente por la guerra con Irán, afectando un lugar clave llamado el estrecho de Ormuz. Por este estrecho pasa una gran parte del petróleo del mundo, como si fuera una “puerta” por donde deben cruzar muchos barcos cargados de energía. Cuando hay conflictos en esa zona, los barcos no pueden moverse con normalidad o se retrasan, y eso hace que llegue menos petróleo a los países. Al haber menos disponible, los precios suben, y ese efecto termina sintiéndose incluso en lugares lejanos como Colombia.
La gasolina es como la “comida” de muchos vehículos. Los carros, buses y motos la usan para moverse. Si sube su precio, también sube el costo de transportar alimentos, ropa y casi todo lo que usamos. Por eso, cuando sube la gasolina, muchas cosas en tu vida también pueden volverse más caras.
Como hay menos disponible, su precio sube en todo el mundo. De hecho, el petróleo ya ha superado los 100 dólares por barril, y eso empuja hacia arriba el precio de la gasolina.
Para entender esto, imagina una cadena, como cuando haces una fila para entrar al colegio. Cada persona depende de la anterior. Si alguien se detiene, toda la fila se frena.
Con el petróleo pasa algo parecido. Primero, se extrae en algunos países (muchos están en Medio Oriente). Luego, se transporta en barcos por rutas específicas, como el famoso estrecho por donde pasa cerca del 20% del petróleo del mundo.
Si esa ruta se bloquea por una guerra, es como si alguien cerrara la puerta de entrada del colegio.
Entonces ocurre algo en cadena:
- Llega menos petróleo al mundo.
- El petróleo se vuelve más escaso.
- Al ser escaso, su precio sube (como un juguete que todos quieren pero hay pocos).
- Como la gasolina se hace con petróleo, también sube.
- Y finalmente… todo lo que depende del transporte se encarece.
Desde el 1 de abril de 2026, en Colombia el precio de la gasolina subió en promedio $375 por galón. Este incremento se siente en el bolsillo de muchas familias, ya que impacta el costo del transporte y, poco a poco, el precio de productos básicos.
En otros países, la situación también ha sido similar o incluso más fuerte. En América Latina, Perú ha registrado uno de los mayores aumentos (más del 25%), mientras que Puerto Rico y Paraguay también han visto subidas importantes. Chile, Uruguay, Costa Rica y Nicaragua están entre los países con la gasolina más costosa de la región. Fuera del continente, Canadá ha tenido incrementos cercanos al 17%, Vietnam ha experimentado fuertes alzas recientes y Hong Kong se mantiene como uno de los lugares con la gasolina más cara del mundo.
Esto enseña algo muy importante: vivimos en un mundo conectado. Lo que pasa en un país puede afectar a muchos otros. Entender esto desarrolla pensamiento global, empatía y la capacidad de ver más allá de lo inmediato.
